
Una de las ideas que palpita en el texto que me ocupa, es la de "Ruina". En una primera réplica, el personaje de Günter afirma que la mejor manera de ver un edificio es ver sus ruinas y que, asimismo, la mejor manera de conocer a un hombre es verlo en su momento de máximo desgarro, abandono y sufrimiento.
En mi drama, al igual que en los textos ensayísticos, existen notas al pie que contienen los referentes bibliográficos en los que me baso y otras relaciones.
La nota que acompaña a la palabra "Ruina" nos remite a un texto de Walter Benjamin que conocí gracias a Juan Mayorga.
"Hay un cuadro de Klee que se titula Angelus Novus. Se ve en él a un ángel, al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava la mirada; tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la historia debe tener este aspecto; su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y, es tan fuerte, que el ángel no puede plegarlas. Esta tempestad lo arrastra irremisiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso".
(Walter Benjamin. Tesis de filosofía de la historia. Fragmento IX)
Algunas conclusiones:
LA HISTORIA DEL ARTE NO ES MUY DIFERENTE
DE LA HISTORIA. SU ÁNGEL ES EL MISMO.
LAS VANGUARDIAS FRACASARON,
PERO SU GLORIA ESTUVO EN EL INTENTO.
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