He aquí una de las escenas donde aparece el personaje de la madre, ofreciendo sus contraargumentos a mis dos personajes principales. Os agradeceré todo tipo de comentarios.
Ana
(Empujándole)
¡Vamos cuerpo!
Tú me has presentado al viejo
(nada agradable, por cierto).
Ahora quiero que conozcas
a mi vieja.
(Ya en la casa materna)
Madre
Desde pequeña,
Ana tuvo atracción
por las cosas feas.
Cogía un lagarto.
Lo partía en dos.
Y veía la cabeza,
verde, la cabeza,
alejarse con vida propia.
Odiaba la ropa interior….
Ana
No cuentes eso.
Madre
No se vestía como
las demás niñas.
Se metía
dentro de un almohadón.
Una funda para almohada.
Y como no era muy ancha,
caminaba dando saltitos.
Era lo que veías:
en el pasillo,
una cosa dentro
de un almohadón
dando respingos.
Günter
No me extraña
que tu padre
os abandonase.
(se ríe solo)
Madre
Muchos niños
crecen solos con
su madre
y no tienen
esa expresión
de niña violada.
¡Una vez
mató un gato
a pedradas!
Günter
¡Ah! La maldad infantil.
Ana
No tiene gracia.
Günter
Los niños cada vez son más listos…
(Silencio)
Madre
¿Güisqui o vodka?
Ana.
No bebas con ella.
Es alcohólica.
Günter
No seas cruel.
Ana
¡Dijo él!
Madre
Le hubiera gustado
nacer
por generación espontánea.
Günter
Niña probeta.
Ana
¿Qué es esto?
¿un monográfico?
Dejadme en paz.
(Pausa)
Günter
¿Un tiro señora?
Madre
¿Por qué no?
Ana
¡Viva!.
¿Jugamos juntos
a la ruleta rusa?
Madre
Gracias
Ana
(A su madre)
Deja de comportarte así.
Günter
(A Ana)
Deja de comportarte así.
Madre
¿Un billete?
Ana
No para ti.
(Le retira la línea. Silencio)
Madre
¿Te digo algo yo,
a ti,
por las cerdadas
que haces
en televisión
con…?
Günter
Servidor…
Madre
¡Jugando al asesino!
(Da un trago)
Yo viví la guerra.
Ana
Cállate mamá…
Una cosa es
que pasases la guerra
y otra
que vivieses la guerra.
Günter
Si la ha pasado,
la ha vivido.
Ana
Nada que ver.
Madre
¡Tú fuiste a colegio de pago!
No me digas
que no he vivido
la guerra,
porque es
lo único
que he vivido.
Vosotros
tenéis
el estómago
lleno de cabritillos.
Ana
Estás borracha.
Madre
Yo bebo
para olvidar
vosotros
hacéis teatro
para recordar.
Günter
No es teatro.
Ana
Son acciones.
La última vez
a punto estuvo
de llevarnos
la policía.
Madre
Sí, los policías,
que madrugan,
que toman
el asqueroso café,
de la máquina asquerosa de café,
que por estar de servicio,
no dan un trago,
tienen que ir
a tiraros
de la oreja.
Ana
Lo sabía.
Todas esas buenas palabras
(de pequeña Ana,
anécdotas de infancia,
nunca quería,
vodka o güiski),
para acabar por
llamarnos
“vagos,
maleantes”.
Madre
Os creéis
muy modernos
por abriros con
el cuchillo de queso.
Günter
Tienes una madre
muy graciosa.
Madre
No trate de seducirme.
Sé lo que tiene
mi hija
en la parte de abajo.
Günter
Es graciosísima.
Madre
A la mierda.
A la mierda.
Ana
Deja la puta botella
Madre
De pequeña, Ana…
de pequeña…
eras una niña… Preciosa
(Rompe la botella contra la mesa, coge un cristal y se intenta cortar las venas a la altura de la muñeca)
Günter
Impresionante, precioso.
Ana
(Saliendo)
¡Un médico,
un médico!
Madre
La gente
no fingía desangrarse,
en la guerra.
Se desangraba
de veras.
Las orejas volaron,
en la guerra.
Günter
Incomparable.
(Ruido de ambulancias)
Madre
Los supervivientes
no querían vivir.
¿La culpa o la tumba?
Günter
Maravilloso.
Madre
La culpa está
en el fondo
de la botella.
(Levanta la mano, haciendo un saludo militar. La sangre esculla)
EL RUIDO DE AMBULANCIAS SE INTENSIFICA HASTA FUNDIRSE CON LA MÚSICA DE LA ESCENA CONSECUTIVA.
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